Hace algunos años, cuando me preguntaba que significaba una debacle económica la respuesta era "el crack del 29", imaginando que una situación de tal magnitud sería poco probable que se vuelva a repetir por los graves errores que quizás se cometieron. Sin embargo, en pleno siglo XXI, donde se supone que día a día la teoría económica avanza y las entidades reguladores e instituciones que juegan un rol importante en la economía saben que hacer "en teoría" para un saludable manejo económico, se desató uno de los peores escenarios para la economía mundial.
El panorama internacional que enfrentó la economía mundial en 2009 es de una crisis económica y financiera prolongada y profunda. Las bajas tasas de referencia en las economías industrializadas-en mayor preponderancia la de EE.UU.- y la falta de regulación de los sistemas financieros propiciaron la especulación en activos financieros tóxicos-sin valor nominal alguno- creando así burbujas financieras que estallarían en cualquier instante.
Cuando esto sucedía en las economías grandes, los países emergentes como el Perú gozaban de repente de una prosperidad económica, proveniente de la apertura del mercado de China, lo que significaba un aumento considerable de la demanda externa. Estábamos, entonces, frente a un escenario donde el exterior demandaba más, nosotros producíamos más, empleando más gente y usábamos bien el dinero proveniente de las exportaciones, esto último por políticas, tanto monetarias y fiscales prudentes.
No tardó mucho en reventar la burbuja financiera de la cual se habla al principio, en el mercado inmobiliario estadounidense. Esto llevo a la bancarrota a diversos bancos, y basto con que el estado americano dejara quebrar a uno de los bancos más importantes: Lehman Brothers, para que se desate una crisis mundial trayendo abajo todos los indicadores bursátiles del mundo, ya que los agentes económicos habían perdido la confianza en los sistemas financieros.
Bajo este panorama de una inminente “crisis de confianza”, los inversionistas internacionales no confiaban en la solidez de nuestra economía a pesar que esta había tenido un excelente manejo fiscal y monetario los últimos años y decidieron blindarse en bonos del tesoro americano o bonos de las economías mas fuertes, lo que la teoría económica señala como los activos con menor riesgo.
Pensar que la economía peruana estaba blindada a la crisis mundial era un gran error, ya que siendo una economía tan pequeña donde las exportaciones representan una parte considerable del PBI en cierta forma nos tenía que afectar.Y fue así que la demanda externa se contrajo: exportábamos menos, de una performance de 8,2% en 2008 a -2,7% en 2009, la inversión extranjera disminuyo considerablemente de 25,6% en 2008 a -13% en 2009 y el consumo privado de 9% a 2,3%. Este último indicador cae porque en tiempos de crisis la gente prefiere ser más prudente a la hora de gastar, cambiando su preferencia de tenencia de dinero y; por ende, las propensiones marginales a consumir determinados bienes.
El estado peruano ante esta situación decidió lanzar el plan de estímulo económico (PEE) para que estas caídas en los indicadores económicos (Inversión, Consumo, etc) sean compensadas por un fuerte incremento del gasto público; sin embargo, el Perú es un país con aún muchas trabas burocátricas e institucionales lo que impidió que un plan tan ambicioso como el PEE pudiera ejecutarse eficientemente. Hasta diciembre del 2009, solo se ejecutó aproximadamente la tercera parte de este programa y el resto se espera tome lugar en el 2010. Con estos resultados, el Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (IEDEP) prevé para este año que culmina un crecimiento de 0,5% aproximadamente cuyo mayor consecuencia en el 2009 sería el incremento de la pobreza de 36,2% a 37,8% de la población. El pobre crecimiento del PBI per cápita nos alejaría así de uno de los objetivos de reducir la pobreza al 13% en 2021, para lo cual se requiere que el PBI per cápita crezca a una tasa de 4,5% anual.
A nivel mundial, en el tercer trimestre del año, el PBI de Estados Unidos marcaba cifras azules de alrededor 2.8%, lo que era producto de la fuerte intervención estatal en la economía y el plan de estimulo económico propio de ese país. Lo que significo la vuelta de confianza en los agentes económicos y esto se reflejo a las horas en los mercados bursátiles. Sin embargo, a pesar de este punto de inflexión de la tendencia de los indicadores económicos, muchos economistas creen que es un crecimiento insostenible y que no pasará mucho tiempo para que las cifras vuelvan a ser desalentadoras.
Por lo anteriormente mencionado, en este nuevo año -el 2010- se prevé una recuperación lenta y gradual, pues llevará tiempo sanear el sistema financiero mundial, especialmente los bancos de los países desarrollados, donde será necesario contar con una nueva y rigurosa regulación global para corregir los desequilibrios estructurales y de intermediación financiera. En nuestro caso, con las expectativas positivas de nuestro lado se espera que estas sean la palanca de recuperación de sectores afectados en el 2009, como manufactura, comercio y pesca, en tanto que la actividad constructora y la minería liderarán el crecimiento, con lo que la economía peruana alcanzaría en 2010 un auge de alrededor del 5%.
Por ello, en un período cercano a las elecciones para la necesaria alternancia democrática, se requiere, sobre todo en los aspectos fiscal y comercial, persistir en el adecuado manejo de las variables que vienen permitiendo la solidez de nuestra economía y, en el aspecto político, estar atento mediante el diálogo a las expectativas sociales para asegurar y mantener la gobernabilidad que asegure la confianza de las inversiones. Esto último es crucial ya que las economías grandes van a recuperarse y si el Perú se vuelve una plaza donde persisten diversos problemas burocráticos y sociales, los inversionistas preferirán invertir en sus países de origen donde la legislación es más sencilla.
Es curioso... Luego de una burbuja sigue una crisis... Luego de un boom economico, nos asoma la recesión.
ResponderEliminarAunque ese no es el tema que pienso enfocar sino la forma como afecto la crisis al Perú. Era una utopía pensar que la tasa de crecimiento en el Perú llegaría a sobrepasar el 4% para el 2009 ya que como Rodrigo bien lo ha explicado, el factor externo es uno de los que más variación ha registrado.
No obstante, hay un paradoja presente en este indicador. Es este indicador el que nos ha permitido tener el crecimiento mas alto de la region, luego de Brazil. Nuestro nivel de apertura comercial- exportaciones mas importaciones como porcentaje del PBI- ronda apenas el 35%. Si fuera mayor el Peru estaría como Chile, cuya apertura comercial es del 90%, con tasas negativas de crecimiento.
Pero como en los años venideros, la economia se recuperara ha sido un total acierto la firma de varios TLC's justo en el año de la crisis.
Asi que tenemos mucho peruano para rato